Producida la extinción del vínculo laboral, cuando el contrato de trabajo finalizara por cualquier causa, y no obstante las demás indemnizaciones que le pudieren corresponder (por antigüedad, sustitutiva de preaviso, SAC proporcional, etc.), el artículo 80 de la Ley 20.744 establece dos obligaciones a cargo del empleador: una, referida a la entrega de las certificaciones y constancias documentadas de aportes a la seguridad social y sindicales, y otra, la entrega del certificado de trabajo, todo lo que debe ser cumplido por su empleador dentro de los 30 días corridos de concluida la relación laboral, aun cuando no medie intimación.

Ahora bien, pese a que la ley distingue entre estas constancias, muchas veces suelen ser confundidas por los empleadores, lo que los lleva a incumplir -o cumplir defectuosamente- con su obligación, produciendo un grave perjuicio a los trabajadores; todo ello sumado a la angustia y preocupación que de por sí genera el hecho de perder su puesto de trabajo y comenzar el sendero no siempre fructuoso de conseguir un nuevo empleo.

La obligación va a encontrarse cumplida si el empleador entrega en tiempo y forma:

1) El formulario de ANSES PS 6.2 ;

2) Una nota en papel membrete de la empresa (que incluye el nombre y el logotipo o algún otro diseño impresos de la compañía) donde deje constancia de la duración de la relación laboral, fecha de ingreso y egreso, horario, categoría alcanzada por el trabajador, y demás condiciones de trabajo, así como una constancia de los servicios que el empleado prestó; debiendo contar con la firma del responsable de Recursos Humanos de la empresa.

3) Certificación documentada de los aportes, en donde se indicará el salario y qué montos se depositaron en cada entidad de seguridad social en los diversos períodos.

Cada una de estas documentaciones tienen finalidades diferentes

La importancia de cada uno reside en que el primero -las certificaciones y constancias de aportes a la seguridad social- le sirve para demostrar los años de aportes a la hora de jubilarse, permite gestionar un reconocimiento de servicios o la obtención de un beneficio previsional; mientras que el segundo – el Certificado de Trabajo – le permite al trabajador conseguir un nuevo empleo, permitiéndole acreditar la experiencia adquirida en el anterior ante un nuevo empleador.

Estas obligaciones deben ser cumplidas en el plazo de 30 días corridos o dentro de las 48 horas de recibida la intimación fehaciente mediante telegrama por su empleador. Ante el incumplimiento de las mismas a usted como trabajador le corresponde recibir una indemnización equivalente a tres veces la mejor remuneración mensual, normal y habitual percibida durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios, si éste fuere menor, sin perjuicio de otras sanciones conminatorias que para hacer cesar esa conducta omisiva pudiere imponer la autoridad judicial competente. Esta indemnización es una reparación que debe percibir el trabajador por los daños y perjuicios que le produce la demora o el incumplimiento de la entrega de la mencionada documentación.

Por ello es importante que ante cualquier duda consulte con su profesional de confianza para recibir un asesoramiento adecuado y, de ser necesario, inicie el reclamo pertinente a fines de obtener tanto la documentación detallada como la indemnización correspondiente.-

 
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Germán Derly Juárez